Probablemente haya oído hablar de la glándula tiroidea, pero ¿sabe qué hace? Es posible que no piense en ella a menos que algo ande mal. Los problemas tiroideos pueden causar una amplia gama de problemas en apariencia no relacionados, entre ellos la pérdida auditiva. Cómo afecta esto a la pérdida de audición sigue siendo un misterio, pero el vínculo es indiscutible.

El tiroides es una glándula pequeña, pero muy poderosa, con forma de mariposa, que se ubica en la parte baja de la garganta y a ambos lados de la tráquea. Controla muchas de las funciones más importantes del cuerpo. La glándula tiroidea produce hormonas que afecta la respiración, ritmo cardíaco, digestión y temperatura corporal. Estos sistemas se aceleran a medida que aumentan los niveles de la hormona tiroidea. Así pues, cuando el tiroides produce muy poca o demasiada hormona, se presentan problemas de salud.

¿Qué hace la glándula tiroidea?

Las hormonas tiroideas son esenciales para el adecuado funcionamiento de todo el cuerpo. Les indican a los diversos órganos la velocidad con que se deben realizar los procesos metabólicos. Así pues, podemos decir que la tiroides es como el director de una orquesta: logra la armonía entre todos sus miembros, indicándoles el ritmo al que deben de funcionar.

La glándula tiroidea produce dos hormonas: la triyodotironina (T3) y la tiroxina (T4). Estas hormonas desempeñan un papel importante en el metabolismo. El metabolismo es la capacidad del cuerpo de transformar el alimento en energía. También segrega una hormona denominada calcitonina, que disminuye los niveles de calcio en la sangre e inhibe su reabsorción ósea.

La glándula tiroidea, a su vez, está regulada por otra glándula llamada hipófisis o pituitaria, quien a su vez tiene control cerebral. La hipófisis mantiene estimulada a la tiroides mediante una hormona llamada TSH (siglas para abreviar, en inglés: hormona estimulante de la tiroides). Cuando el tiroides funciona lentamente, la hipófisis aumenta el estímulo enviándole mayores cantidades de TSH, Por el contrario, cuando el tiroides funciona excesivamente, la hipófisis disminuye los niveles TSH.

El calcio es clave para mantener unos huesos saludables y su nivel en el organismo se regula por la calcitonina, las hormonas tiroideas y la paratiroidea. Dicha hormona, la calcitonina es producida por cuatro glándulas paratiroidea localizadas justo detrás de la tiroides

Los problemas del tiroides son más frecuentes en las mujeres y en las personas mayores de 60 años. Tener antecedentes familiares de trastornos del tiroides también aumenta el riesgo

¿Qué puede fallar en la tiroides?

El trastorno más común de la tiroides se produce por una baja actividad de dicha glándula. Este trastorno es conocido como hipotiroidismo, por el que la tiroides no llega a producir las hormonas necesarias debido a una insuficiente ingesta de yodo. Es una enfermedad que puede pasar desapercibida durante muchos años al dar síntomas inespecíficos, y desarrollarse lentamente, por lo cual, el paciente y sus familiares no advierten esos cambios hasta que la enfermedad no está muy avanzada. Por ello, el hipotiroidismo puede permanecer años sin ser diagnosticado ya que los síntomas, tales como el olvido y la fatiga pueden ser fácilmente confundidos con otros estados físicos como el envejecimiento natural, la menopausia o el estrés. Entre otros síntomas se pueden citar ronquera, languidez, apatía, dificultad al tragar, intolerancia al frio, ganancia de peso, edemas en las piernas somnolencia, aspereza en la piel y pérdida auditiva

Tiroides y pérdida auditiva

Los trastornos de la tiroides como el síndrome de Pendred, la enfermedad de Grave y la enfermedad de Hashimoto causan o contribuyen a la pérdida de audición.

Síndrome de Pendred

Este trastorno genético a menudo hace que la tiroides se agrande (una afección llamada bocio) y puede interferir con el equilibrio. También causa pérdida de audición en los niños al nacer o cuando llegan a la edad de tres años. La pérdida de audición es a menudo progresiva, peor en un oído que en el otro, y puede causar sordera total en algunas personas. Si bien el síndrome de Pendred es incurable, un equipo de tratamiento (que debe incluir un audiólogo) puede colaborar con las familias para reducir la progresión de la pérdida auditiva en algunos casos, o al menos preparar opciones para el tratamiento si la pérdida auditiva se agrava.

La enfermedad de Graves

Este trastorno autoinmune causa hipertiroidismo. Además del bocio y otros indicadores de un metabolismo hiperactivo, puede causar problemas graves en los ojos y la piel. Es probable que aproximadamente diez veces más mujeres que hombres tengan la enfermedad de Grave. La incidencia de pérdida auditiva es menor que en pacientes con la enfermedad de Pendred. Sin embargo, se ha identificado una pérdida auditiva significativa en las frecuencias más agudas en estudios de pacientes con enfermedad de Grave en comparación con los grupos de control.

 Enfermedad de Hashimoto

Esta enfermedad presenta síntomas muy poco evidentes al inicio de la enfermedad que a menudo es difícil de diagnosticar. Se desconoce la causa exacta, pero se sospecha que incluye una combinación de genes, hormonas y la exposición a la radiación o cantidades excesivas de yodo. Sin embargo, a medida que avanza, pueden aparecer síntomas más pronunciados, así como pérdida de audición. Algunos pacientes también experimentan acúfenos (zumbido). Al igual que la enfermedad de Grave, la enfermedad de Hashimoto tiende a ocurrir más mujeres que en hombres

Hipotiroidismo

El hipotiroidismo ocurre cuando la tiroides no produce suficiente hormona tiroxina. Esto puede causar fatiga, depresión, olvido, aumento de peso y pérdida auditiva. Esta hormona es necesaria para el desarrollo normal del sistema auditivo.  El hipotiroidismo afecta al oído en diversos puntos de su estructura, produciendo diferentes niveles de pérdida auditiva

Mantener una tiroides saludable

¿Qué puedes hacer para proteger tu glándula tiroides?

  • Dieta. Comer bien es un buen comienzo. Evite los alimentos chatarra y coma alimentos ricos en antioxidantes, como la calabaza, los tomates y los arándanos. Sin embargo, es bueno reducir el consumo de verduras crudas crucíferas, como el repollo, las coles de Bruselas, la col rizada y el brócoli. Los estudios indican que comer verduras crudas en grandes cantidades puede tener un impacto negativo en la tiroides. Además, consuma más alimentos saludables, en lugar de comida chatarra porque la comida chatarra contiene almidones y azúcares refinados.
  • Ejercicio. El ejercicio es otra forma de proteger la glándula tiroides. Trate de hacer 30 minutos de ejercicio moderado cinco veces a la semana. Aumentará su circulación y aumentará su función tiroidea.
  • Valoración pérdida auditiva. Si está experimentando síntomas de pérdida de audición, tal vez esté esforzándose por escuchar a las personas por teléfono o en persona, entonces la enfermedad de la tiroides puede ser la causa, especialmente si está experimentando algunos de los otros síntomas de la enfermedad de la tiroides.

Si experimenta alguno de estos síntomas, debe visitar a su médico lo antes posible. Si también experimenta pérdida de audición, puede estar o no relacionado con la enfermedad de la tiroides.

Si le preocupa su audición, puede reservar una cita con el Centro del Audífono, el proveedor de audífonos que más profesionalidad existe en la comunidad Valenciana. Llevarán a cabo un examen auditivo exhaustivo para averiguar cuál es el problema.