Un procesamiento auditivo deficiente es uno de los problemas más comunes en niños escolares y se sigue proliferando como una plaga y lo empeora la exposición temprana excesiva de los niños a estímulos visuales tecnológicos (Televisión, gameboy, ordenadores, etc.). Mientras los niños desde pequeños se convierten en entes cibernéticos que aprenden visualmente, el sistema educativo tiene como fundamento unas buenas destrezas auditivas, algo prácticamente en peligro de extinción en algunos niños.

Los síntomas de un problema de procesamiento auditivo son múltiples, pero los más frecuentes son:

  • Dificultad para atender selectivamente un estímulo acústico, ignorando los otros que pueden competir con el estímulo principal
  • Dificultad para enfocar y mantener la atención en un estímulo auditivo durante un tiempo prolongado
  • Dificultad para almacenar información en su memoria y recuperarla cuando la necesite
  • Dificultad en organización, secuencia, planificación y solución de problemas que requieren división de tareas por prioridades, debido a que el concepto de temporalidad se desarrolla a través del oído
  • Sensibilidad auditiva alterada, o son muy sensitivos a los ruidos, o a veces actúan como si estuvieran sordos
  • Dificultades con las destrezas de lecto-escritura debido a que los pre-requisitos principales para leer son auditivos: la conciencia fonológica y la conceptualización auditiva de los fonemas
  • Dificultad en la discriminación auditiva por lo cual confunden sonidos lo cual puede afectar su articulación, la lectura, la escritura y/o los dictados
  • Dificultad en escuchar y tomar notas a la misma vez
  • Dificultad en localizar la fuente sonora
  • Vocabulario pobre
  • Dificultad en comprender instrucciones abstractas cuando se presentan claramente
  • Al final del día, cuando llegan a casa a estudiar, están fatigados por el esfuerzo del día
  • Dificultad en seguir una conversación, lo cual empeora si hablan varias personas a a vez o si el ritmo al hablar es rápido
  • Tendencia a la intolerancia, a la irritabilidad, a la frustración, a la falta de motivación…
  • No les gusta ir a la escuela